HRW ha condenado un plan israelí de construir un foso con cocodrilos en la prisión de Ketziot, donde permanecen recluidos miles de presos palestinos.
Sarah Sanbar, la investigadora interina sobre Israel y Palestina de la oenegé Human Rights Watch (HRW), ha destacado este viernes que el plan del extremista ministro israelí de seguridad interna, Itamar Ben-Gvir, “de construir un foso lleno de cocodrilos para proteger un centro de detención palestino es tan cruel y caricaturesco que debería resultar ridículo. Por desgracia, es la señal más reciente de la normalización de la crueldad dentro de estos centros”.
En este sentido, ha lamentado que el gabinete invierta “millones en propuestas que no son más que crueldad performativa” en vez de llevar a cabo investigaciones “independientes y transparentes” sobre “las documentadas acusaciones de tortura y malos tratos” en estos centros, y “procesar a los responsables”, incluyendo altos cargos.
Con anterioridad, Ben-Gvir planteó la construcción de una prisión para presos palestinos rodeada por un foso con cocodrilos.
La oficina Ben-Gvir ha confirmado que han empezado las excavaciones para la construcción del foso, que tendrá unos 170 metros de largo.