20 Aug
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La deuda de EEUU superó los 40 billones de dólares, un récord que genera nuevas alertas sobre la estabilidad fiscal y económica del país.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos (EEUU) reportó este miércoles 19 de agosto que la deuda de ese país sobrepasó los 40 billones de dólares como consecuencia del elevado “gasto” federal.

Esta histórica cifra marca un hito y dispara las alarmas para los analistas financieros, ya que refleja una evidente crisis fiscal.

La Fundación Peter G. Peterson detalló que si los ciudadanos estadounidenses tuvieran que pagar este monto, a cada individuo le correspondería una suma superior a los 117.000 dólares, reseña France24 en su portal web.

El nuevo récord —agrega el medio francés— se registra apenas cinco meses después de que el país alcanzara los 39 billones de dólares en marzo pasado.
Del mismo modo, el monto representa el doble de los pasivos acumulados cuando Donald Trump asumió su primer mandato presidencial.

Sobre este tema, el portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, aseveró que la Administración Trump "se ha centrado en recortar el despilfarro, el fraude y el abuso en el gasto federal". Según dijo, el objetivo gubernamental es acelerar el "crecimiento económico" para que la relación entre deuda y producto interno bruto se oriente hacia una dirección correcta.

¿Quién paga la deuda? el puebloA pesar de las declaraciones oficiales, diversos expertos coinciden en que este nivel de deuda, sin precedentes para este país, genera nuevos riesgos sobre la estabilidad de la economía estadounidense.

El aumento vertiginoso en los “costos” de los programas de protección social, junto con los pagos de intereses superan con creces los ingresos federales, que —según indica el medio— ya están mermados por los recortes de impuestos.

El ciudadano común percibe el impacto directamente en su poder adquisitivo. Los especialistas ratificaron que esta acumulación de pasivos encarece los préstamos para la adquisición de viviendas o vehículos automotores.
Asimismo, los acreedores globales podrían comenzar a mostrar recelo ante este escenario financiero estadounidense, Ante una baja en el apetito por los bonos de la nación norteamericana, los inversionistas tienden a exigir una mayor compensación por sus préstamos; y esto se traduce automáticamente en mayores tasas de interés.

EEUU desembolsa aproximadamente 7 billones de dólares anuales —con los que financia, entre otras cosas, operaciones bélicas y asedios—, y destina cerca de 1,1 billones al pago de los intereses asociados a estos compromisos financieros.

Si el Gobierno destina más fondos a esta área, dispondrá de menos recursos para el mal llamado “gasto social” que hoy acapara el 60% del presupuesto para cubrir programas obligatorios como la Seguridad Social, Medicare, Medicaid y la atención a los veteranos.


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