Sindicatos y estudiantes toman las calles de Francia tras semanas de bloqueos escolares, heridos y detenciones por reclamos educativos.
Francia se prepara para jornadas de manifestaciones a nivel nacional este martes, luego de que los líderes sindicales se comprometieran a unirse a los estudiantes de secundaria.
Las movilizaciones continúan desde hace dos semanas con el bloqueo de escuelas en protesta por la escasez de personal, el hacinamiento en las aulas y el deterioro de las instalaciones
De acuerdo con The New York Times, estas jornadas constituyen una prueba para medir la sostenibilidad del movimiento de protesta iniciado el mes pasado en un centro educativo de los suburbios de París, el cual se extendió rápidamente a cientos de escuelas en todo el país.
Algunas acciones han incluido el bloqueo de accesos escolares, incendios provocados en edificios y el lanzamiento de fuegos artificiales contra agentes de policía, aunque una gran parte de las movilizaciones ha permanecido pacífica.
Desde el inicio de las protestas se registran cerca de seis mil personas detenidas, además de unos 300 estudiantes, trabajadores escolares y más de 700 agentes de policía heridos.
Entre los lesionados figura un joven de 15 años a quien le fue amputada la mano izquierda durante los disturbios registrados en el norte de Francia el pasado lunes, a causa de una probable granada de estruendo.
Al sur del país, otro muchacho fue arrestado tras apuntar con un lanzallamas improvisado —fabricado con un aerosol— hacia un asistente de atención médica durante una protesta en Marsella, según informó la fiscalía local.
Debate sobre la violencia y acusaciones de uso desmedido de la fuerza
Las movilizaciones desataron un debate nacional sobre los límites de la protesta. El ministro de Educación francés, Édouard Geffray, calificó las demandas de los manifestantes como "legítimas", pero señaló que los hechos violentos cruzaron la línea. "Ninguna demanda puede justificar tales actos", añadió.
En contraste, un importante sindicato de jueces y fiscales franceses junto con un grupo de derechos humanos acusaron a la policía de emplear una fuerza desproporcionada contra estudiantes, algunos de los cuales no superan los 14 años de edad.
Las manifestaciones también incrementaron el escrutinio sobre el partido de izquierda Francia Insumisa, cuyo líder, Jean-Luc Mélenchon, se perfila para disputar la segunda vuelta de las elecciones presidenciales el próximo año, según las encuestas de opinión más recientes.
Funcionarios gubernamentales de centro y líderes de la extrema derecha acusaron a la agrupación, que respalda a los manifestantes, de avivar la violencia, señalamiento que la formación política niega.
Entre las demandas estudiantiles destaca también el rechazo a la plataforma web gubernamental "Parcoursup", utilizada para las postulaciones a la educación superior, calificada de ambigua e impersonal tras dejar a decenas de miles de aspirantes en espera durante meses.
Promesas gubernamentales y adhesión sindical a las movilizacionesGeffray se reunió con líderes de sindicatos estudiantiles el viernes y visitó el lunes una escuela secundaria bloqueada cerca de París para asegurar que el Gobierno escucha sus reclamos, instándolos a permitir la reanudación de las clases el miércoles.
Por su parte, el primer ministro, Sébastien Lecornu, envió una carta a varios titulares del Gobierno en la que se comprometió a cubrir las plazas docentes vacantes, identificar problemas urgentes en la infraestructura escolar y aplicar mejoras en "Parcoursup".
Sin embargo, las medidas no frenaron las movilizaciones y los estudiantes volvieron a manifestarse el lunes en cientos de establecimientos.
El sindicato de estudiantes de secundaria La Force Lycéenne declaró en redes sociales: "No nos rendiremos, sin importar la represión y sin importar los intentos del Gobierno por desinformar a la opinión pública".
A las protestas se han sumado universitarios y múltiples organizaciones de trabajadores. La Confederación General del Trabajo (CGT), uno de los principales sindicatos del país, afirmó que "los estudiantes de secundaria y universitarios de hoy son los trabajadores del mañana; no deberían pagar el precio de las políticas de austeridad".
Las movilizaciones coinciden con los intentos del Ejecutivo francés por aprobar un nuevo presupuesto que contempla recortes de gastos en sectores del bienestar social, en medio de presiones para racionalizar los costos debido al aumento en el pago de intereses adeudados a los acreedores, cuyos niveles se aproximan a los registrados durante la crisis financiera posterior a 2008.
ALMAYADEEN