Una ola de indignación y protestas sin precedentes sacude las calles de Minneapolis, tras el asesinato de una mujer a manos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
La furia popular alcanzó un punto crítico cuando ciudadanos estadounidenses decidieron quemar la bandera de EEUU en el mismo lugar donde ocurrió el asesinato.
Este gesto de protesta, capturado en videos y que ya circulan masivamente por redes sociales, refleja el profundo quiebre social y el enojo de una comunidad. Los ciudadanos exigen justicia inmediata ante los abusos de las autoridades migratorias.
La protesta en Minneapolis se mantiene activa mientras la tensión crece en torno a las oficinas del ICE, con una multitud que permanece en vigilia y denuncia la impunidad con la que operan estas agencias gubernamentales.
Venezuela News