La mandataria Claudia Sheinbaum firmó el decreto de reforma constitucional que establece que, quienes aspiren a la presidencia o a alguna gubernatura, deberán tener únicamente la nacionalidad mexicana, con el fin de evitar situaciones que propicien injerencia de otros países.Tras haber sido aprobada por el Congreso, la reforma entrará en vigor a partir de 2028 y no afectará los comicios intermedios del 2027.
De esta manera, México se alinea con otras naciones de la región —como Cuba, Nicaragua y Venezuela— que restringen de manera absoluta la doble nacionalidad para sus líderes del Poder Ejecutivo.
Avalada por una mayoría calificada en ambas cámaras del Congreso y por 22 legislaturas locales, por lo que ha encendido las alarmas de la oposición y de sectores binacionales. Estos colectivos argumentan que la medida es restrictiva y que vulnera los derechos políticos de los millones de mexicanos en el extranjero, especialmente en los Estados Unidos.
SPUTNIK