04 Nov
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Con triunfos en múltiples estados, incluso en bastiones republicanos como Texas, los demócratas ganaron el control del Congreso de EE.UU. en las elecciones intermedias. Trump prometió trabajar con ellos, pero luego destacó su capacidad de veto.

El azul, color del Partido Demócrata, se extendió por el escenario político de Estados Unidos tras las elecciones intermedias de este 3 de noviembre. Los demócratas consiguieron el control de ambas cámaras del Congreso, según las proyecciones, con victorias generalizadas incluso en estados tradicionalmente republicanos como Texas. 

Estos resultados, además, representan un importante revés electoral para el presidente Donald Trump, de cara a los dos años que le quedan en la Casa Blanca. De hecho, el mandatario reaccionó rápidamente, al asegurar que aceptaría los resultados y trabajaría con los demócratas. Sin embargo, poco después publicó en sus redes sociales una imagen de una gorra roja con la palabra "veto".

Aunque las encuestas anticipaban una victoria demócrata en la Cámara de Representantes y una batalla más ajustada en el Senado, las principales incógnitas de la noche se despejaron antes de lo que se pronosticaba.

De acuerdo a las proyecciones –los resultados definitivos pueden tardar semanas en confirmarse– los demócratas recuperaron la Cámara de Representantes con 228 escaños, por encima de los 218 necesarios para controlarla y un número que podría aumentar. Mientras, los republicanos lograron 139.

En el Senado, donde los republicanos llegaron a las elecciones con una mayoría de 53 escaños frente a 47, los demócratas necesitaban una ganancia neta de cuatro bancas para hacerse con la mayoría de la cámara de 100 miembros. S

egún las proyecciones, también lograron ese objetivo: la agencia de noticias Associated Press indicaba este miércoles 54 escaños para los demócratas, frente a 44 para los republicanos, y con todavía dos por definir.Las elecciones reflejaron, según sondeos, el descontento de los estadounidenses con el aumento del costo de vida, los aranceles y la guerra de Estados Unidos contra Irán.

 Una encuesta de Associated Press reflejó que aproximadamente tres de cada cuatro votantes se declararon "enojados" o "insatisfechos" con el rumbo del país, lo que refleja el deseo de cambio que marcó la jornada electoral.

Así, con el control de ambas cámaras, los demócratas tendrán la capacidad de bloquear la agenda legislativa de Trump durante los últimos dos años de su mandato. El control del Senado resulta especialmente importante, ya que permitirá a los demócratas influir en las decisiones de política exterior y bloquear la confirmación de candidatos a la Corte Suprema. Pero la noche electoral también dejó varias sorpresas.

Los demócratas avanzan en Texas y bastiones republicanos

Este martes estaban en juego 35 escaños del Senado, incluidos los correspondientes a elecciones especiales; el total de los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 36 gobernaciones estatales.Los demócratas marcaron hitos históricos en varios estados al avanzar en bastiones históricamente republicanos como Iowa, Kansas, Texas e incluso Carolina del Sur. También la llamada “ola azul” llegó a estados como Georgia, Michigan, Nueva Hampshire y Carolina del Norte, conocidos como “pendulares” o “bisagras” –”swing”, en inglés– que se caracterizan por tener una población electoral dividida casi equitativamente entre las diferentes tendencias políticas. Por eso, sus resultados suelen menos predecibles.

Texas | El estado protagonizó una de las mayores sorpresas de la jornada. El demócrata James Talarico anunció su triunfo al Senado frente a su rival republicano, el fiscal general del estado, Ken Paxton, un aliado de Trump y respaldado por el multimillonario Elon Musk. La victoria demócrata también se extendió a la gobernación, donde Gina Hinojosa desbancó al republicano Greg Abbott, que buscaba la reelección para un cuarto mandato. Los triunfos de Talarico y Hinojosa pusieron fin a más de tres décadas de dominio republicano en el estado.

Kansas | En otro bastión republicano, el pastor metodista Adam Hamilton derrotó al senador Roger Marshall, y puso fin a una racha de casi un siglo sin victorias demócratas en las elecciones al Senado federal por ese estado.Iowa | Los demócratas consiguieron su primera victoria en una elección al Senado desde 2008.

Michigan | El demócrata Abdul El-Sayed se convirtió en el primer musulmán elegido al Senado de Estados Unidos, según las proyecciones de los medios estadounidenses. El-Sayed logró conservar para su partido un escaño clave pese a una campaña marcada por reiterados ataques contra su religión por parte de Trump y otros líderes republicanos. El candidato rechazó los múltiples señalamientos, que buscaban vincularlo con el extremismo.La recta final de su campaña estuvo además atravesada por una inesperada polémica. Dos días antes de las elecciones, la congresista demócrata Haley Stevens, que había perdido las primarias de su partido frente a El-Sayed, apareció junto a Rogers y anunció su respaldo al candidato republicano.

Carolina del Sur | Otra de las sorpresas se produjo en este estado del sur, donde la demócrata Annie Andrews derrotó a Darline Graham, según las proyecciones de los medios estadounidenses. Graham, respaldada por Trump, había sido designada para reemplazar a su hermano, el veterano senador republicano Lindsey Graham, tras su fallecimiento en julio.

El avance demócrata también se extendió a la Cámara de Representantes, donde el partido arrebató distritos a los republicanos en varios estados, incluidos Pensilvania, Nueva Jersey, Kentucky, Arizona y Carolina del Norte.No obstante, los republicanos lograron conservar algunas posiciones en Florida, donde Byron Donalds, respaldado por Trump, ganó la gobernación, y Ashley Moody retuvo su escaño en el Senado.

Trump atribuye la derrota al aumento de los precios del combustible

La victoria demócrata representa un cambio significativo en el equilibrio político de Washington y abre una nueva etapa para los dos últimos años del segundo mandato de Trump.

Tras conocerse las proyecciones electorales, el presidente Trump reconoció que los votantes respaldaban su política hacia Irán, pero consideró que probablemente no estaban dispuestos a asumir el costo económico inmediato de la guerra, especialmente el aumento de los precios de la gasolina."La gente está de acuerdo con lo que estoy haciendo en Irán, pero probablemente no estaba dispuesta a aceptar las consecuencias a corto plazo de pagar más por la gasolina, y, saben, lo entiendo", declaró Trump en una entrevista telefónica con Fox News.

"Yo le diría a la gente que es un problema a corto plazo, pero para obtener beneficios a largo plazo", añadió.El mandatario aseguró que, antes de que Estados Unidos emprendiera acciones contra Irán, el precio de la gasolina había llegado a caer hasta 1,85 dólares por galón en Iowa. Además, reiteró que los precios volverían a bajar "en poco tiempo".

"Hice lo correcto desde el punto de vista histórico. Creo que se me juzgará por haber hecho lo correcto, pero eso nos dejó una noche que no fue muy agradable", sostuvo.Consultado sobre la posibilidad de emprender nuevas acciones contra Irán, Trump respondió: "No quiero decirles eso... Ciertamente, si Irán no se comporta, lo haré".

El presidente de EE.UU., Donald Trump, en la Casa Blanca, Washington. Foto de archivo."Si lo hace, podemos firmar algo. Y si va a ser vinculante y bueno, y nunca van a tener un arma nuclear, perfecto. De lo contrario, simplemente terminaré el trabajo muy fácilmente", agregó.

"Los vetaré", Trump advierte sobre su relación con el nuevo Congreso

Pese a mostrarse dispuesto a colaborar con los demócratas, Trump advirtió que podría utilizar su poder de veto para bloquear determinadas iniciativas legislativas. El presidente de Estados Unidos tiene la facultad de vetar proyectos de ley aprobados por el Congreso, bloqueando las medidas que considere inconstitucionales, injustas o imprudentes. No obstante, el Congreso tiene luego la facultad de anular ese veto."Me enviarán cosas que son una locura y las vetaré", declaró el mandatario.

Sin embargo, en declaraciones separadas al medio Político, el presidente señaló que, aunque conserva la facultad constitucional de vetar leyes, prefiere trabajar con los legisladores antes que pasar los próximos dos años rechazando proyectos.

Trump aseguró que podría colaborar con los demócratas en "muchas, muchas cosas", incluida la inmigración, aunque descartó cualquier acuerdo que implicara lo que describió como una "frontera abierta"."Podemos trabajar con ellos en inmigración, creo. La inmigración es un asunto importante. Siempre he pensado que deberíamos poder trabajar juntos en inmigración", afirmó.

La frustración del presidente también quedó reflejada en sus ataques contra Fox News. En menos de dos horas, publicó tres mensajes críticos contra la cadena en su red Truth Social, en los que atribuyó la reciente caída de audiencia del canal a una supuesta postura contraria a él.En una de las publicaciones, difundida cuando cerraban los primeros centros de votación, afirmó que los índices de audiencia de Fox estaban "muy bajos, no por mí, sino porque están EN MI CONTRA".

En otro mensaje, calificó de "tonta como una piedra" a una periodista de la cadena. También cuestionó una encuesta de Fox sobre la opinión de los votantes, a la que describió como "de nuevo la peor".Con todo este nuevo escenario político, los demócratas estarán en condiciones de intensificar el escrutinio de las políticas de Trump, especialmente en materia de inmigración e Irán, bloquear iniciativas legislativas y cuestionar sus nominaciones judiciales y para altos cargos del gobierno, algunas de las prioridades que sus dirigentes ya habían señalado.

Ahora bien, los resultados electorales definitivos podrían hacerse esperar. Los recuentos lentos pueden tardar días, ya que cada estado establece sus propias reglas sobre cuándo y cómo se procesan las papeletas electorales. Por ejemplo, en las elecciones intermedias de 2022, la Cámara de Representantes no quedó confirmada hasta aproximadamente dos semanas después de los comicios.


TRT