27 Jan
27Jan

Este martes se cumplen 82 años de la liberación de Leningrado del cerco nazi, una operación sin precedentes que puso fin a 872 días de bloqueo y marcó un giro decisivo en el curso de la Gran Guerra Patria.

Hace 82 años, el 27 de enero de 1944, como resultado de la operación estratégica soviética Leningrado-Nóvgorod, las tropas nazis cerca de Leningrado (la actual ciudad de San Petersburgo) fueron derrotadas y el asedio de la ciudad —el más feroz y mortífero de la Segunda Guerra Mundial y uno de los más largos en la historia de la humanidad—, que había durado 872 días, finalmente se levantó.

  • Comienzo de la tragedia
  • Liberación de Leningrado
  • Los horrores del asedio: hambre, frío y bombardeo
  • El futuro de Leningrado según el supremo mando alemán
  • El saldo del asedio de 872 días
  • Perpetradores del genocidio

Comienzo de la tragedia

El 8 de septiembre de 1941, durante su ofensiva en Leningrado, los nazis irrumpieron en la estación de ferrocarril de Mgá y capturaron Shlisselburg (Petrokrépost), aislando la segunda urbe soviética más importante del resto del país.

Al inicio, entre el 8 y el 10 de septiembre de aquel año, se produjeron ataques aéreos masivos por parte de la aviación alemana, que lanzó cientos de bombas incendiarias sobre los almacenes Badáyev, el principal depósito de víveres de la ciudad.

La Batalla de Leningrado. Un tanque pesado soviético KV-1 camuflado en una autopista.Vsevolod Tarasevich / Sputnik

Muy pronto, en el lugar de los almacenes bombardeados, extraían tierra y se vendía como producto comestible. Mucha gente hablaba de la "dulce tierra de Badáyev".

Liberación de Leningrado

La liberación de Leningrado se desarrolló en dos etapas: la ruptura del cerco (operación Chispa, enero de 1943) y el levantamiento completo del bloqueo (operación Leningrado‑Nóvgorod, enero de 1944).

La ruptura del bloqueo (operación Chispa) tuvo lugar el 18 de enero de 1943, durante la ofensiva de los frentes de Leningrado y Vóljov. El Ejército Rojo logró abrir un corredor de 10 kilómetros de ancho, lo que permitió restablecer el abastecimiento de la ciudad. Alrededor de la medianoche del día 18, la radio anunció el éxito. Los habitantes salieron a las calles y avenidas para celebrar, y, a primera hora del 19 de enero, la ciudad ya estaba adornada con banderas.

El 27 de enero de 1944, como resultado de la operación estratégica ofensiva Leningrado‑Nóvgorod, las tropas germano‑fascistas fueron derrotadas en las afueras de la ciudad y se levantó definitivamente el sitio que llevaba 872 días.

Esta operación fue la primera de las ofensivas tras el paso de la iniciativa estratégica al Ejército Rojo, logrado gracias a sus victorias en Stalingrado, el Cáucaso, Kursk y el Dniéper, que marcaron el giro decisivo en la Gran Guerra Patria. Abrió una serie de 10 grandes ofensivas en 1944, que culminaron con la liberación de los territorios soviéticos ocupados. En un terreno boscoso y pantanoso, la artillería de los frentes soviéticos y de la flota desempeñaron un papel clave.

La preparación de las operaciones comenzó en otoño de 1943 y se prolongó por más de tres meses, un lapso inusualmente largo, que constituyó un rasgo destacado de la campaña. Durante toda la operación, la artillería soviética infligió enormes pérdidas humanas y materiales al enemigo: según datos incompletos, las bajas de las fuerzas de Hitler superaron las 36.000, entre soldados y oficiales.

La proeza de los leningradenses se convirtió en un ejemplo de valentía y fortaleza. El 22 de diciembre de 1942 se estableció la Medalla por la Defensa de Leningrado, que fue concedida a cerca de 1,5 millones de personas. En 1965 Leningrado recibió el título honorífico de la Ciudad Héroe.

La ración diaria de pan en el Leningrado.Alexey Varfolomeev / Sputnik

Los horrores del asedio: hambre, frío y bombardeos

Durante el cerco de la ciudad, sus habitantes se enfrentaron a pruebas inimaginables en forma de hambre, frío y enfermedades. Una de las sobrevivientes, Valentina Stepánovna Moroz, compartió sus memorias sobre la escasez de comida durante el bloqueo. "Cuando bombardearon los almacenes de Badáyev, corrimos hasta allí, o mejor dicho, caminamos con dificultad. 

Y allí estaba la tierra. Todavía recuerdo el sabor de la tierra, es decir, todavía tengo la impresión de haber comido requesón grasiento. Era tierra negra. ¿O realmente estaba impregnada de aceite?".

Además, al cuestionar cómo la preparaban, la mujer aclaró que "no la preparaban en absoluto y simplemente se tragaban un trocito acompañado con agua hirviendo".

Como resultado del bloqueo, las cantidades de alimentos introducidas bajo el sistema de racionamiento comenzaron a disminuir. El 1 de octubre de 1941, la porción de pan para obreros, ingenieros y personal técnico se redujo entre tres y seis veces, a 400 gramos diarios, y para empleados, dependientes e hijos, a 200 gramos.

A partir del 20 de noviembre de 1941, como resultado de la quinta reducción de alimentos, los obreros recibían 250 gramos de pan al día, mientras que el resto recibía 125 gramos. Solo a partir del 25 de diciembre, gracias a las entregas a través de la ruta llamada 'Camino de la Vida', a lo largo del lago Ládoga, las raciones comenzaron a aumentar ligeramente.

Los habitantes de Leningrado y las fuerzas de defensa aérea locales están limpiando escombros y extinguiendo incendios después de los ataques aéreos nazis. Boris Kudoyarov / Sputnik

La situación de los habitantes de la ciudad empeoró: el pan estaba húmedo y dos quintas partes llenas de impurezas

El escorbuto y la desnutrición se hicieron presentes. Se agotó el combustible y se cortó la electricidad en los edificios residenciales. Falló el suministro de agua y 78 kilómetros de la red de alcantarillado quedaron destruidos

De septiembre a noviembre de 1941, las alarmas antiaéreas sonaron 251 veces en la ciudad. La duración media diaria de los bombardeos de artillería en noviembre de 1941 alcanzó las nueve horas. 

A partir de diciembre de 1941, las condiciones del sitio se volvieron particularmente duras. Cada vez más personas morían de agotamiento, hambre y frío. 

Las muertes por inanición alcanzaron su punto máximo entre enero y abril de 1942 y fueron tan generalizadas que muchos ni siquiera reparaban en los cadáveres. Los casos de canibalismo se hacían más frecuentes.

Israel Ozersky / Sputnik

"Mueren como si se durmieran. Y los que están medio muertos a su alrededor no les prestan atención. La muerte se ha convertido en un fenómeno que se observa a cada paso. Al salir de casa por la mañana, te encuentras con cadáveres tirados en los portales o en la calle. Los cadáveres permanecen allí mucho tiempo porque no hay nadie quien los recoja", reza un recuerdo recogido en el 'Libro del Bloqueo'.

El futuro de Leningrado según el supremo mando alemán

El mando supremo de la Alemania nazi decidió "borrar de la faz de la tierra" la ciudad de Leningrado, según la directiva del Mando Supremo de la Alemania nazi al jefe del Estado Mayor de la Marina alemana número 1601 del 29 de septiembre de 1941. En el documento se afirmaba que, tras la derrota de la Rusia soviética, "la continuidad de este importante centro de población carece de interés" y que Finlandia tampoco deseaba la existencia de una gran ciudad junto a sus nuevas fronteras.

El plan preveía cercar firmemente Leningrado y "arrasarla por completo" mediante fuego de artillería de todos los calibres y bombardeos aéreos incesantes. Los problemas de alojamiento y alimentación de la población "no pueden ni deben ser resueltos" por Alemania, declaraban, por eso cualquier oferta de rendición debía ser rechazada. En palabras del documento, en una guerra "por el derecho a existir", Berlín no tenía "ningún interés en preservar ni siquiera una parte de la población".

El saldo del asedio de 872 días En cuanto a las víctimas del bloqueo, distintas estimaciones cifran el número de muertos entre 630.000 y más de un millón de personas. El 97 % de los habitantes que murieron, lo hicieron a causa del hambre, y solo el 3 % por los bombardeos de las tropas alemanas. Durante el asedio se lanzaron sobre la ciudad 107.158 bombas altamente explosivas e incendiarias y más de 150.000 proyectiles de artillería pesada.

Además, se ha establecido el llamado 'efecto diferido' del cerco: las durísimas condiciones de la ciudad sitiada afectaron negativamente no solo la salud de sus residentes, sino también la de sus descendientes.

Al mismo tiempo, a pesar de las atroces circunstancias en las que vivía la población de la ciudad, los residentes construyeron más de 4.100 fortines y búnkeres, equiparon unos 22.000 puntos de fuego en edificios, instalaron más de 35 kilómetros de barricadas y obstáculos antitanque en las calles. 

Los obreros fabricaron y repararon unos 2.000 tanques, 1.500 aviones, 850 buques de guerra y barcos de diversas clases, entre otros de armas. 


Perpetradores del genocidioEn 2022, el Tribunal Federal de San Petersburgo reconoció como genocidio el bloqueo de Leningrado por parte de la Alemania nazi y sus fuerzas aliadas durante la Segunda Guerra Mundial. La jueza a cargo dictaminó que el sitio fue un crimen de guerra, un crimen de lesa humanidad y un genocidio contra los grupos étnicos de la entonces Unión Soviética. Durante el proceso judicial, se estimó que más de un millón habitantes fallecieron durante el bloqueo.

También se demostró que representantes de 11 países participaron en el sitio de Leningrado. Además de alemanes, había ciudadanos de Finlandia, Bélgica (Legión Flamenca), España (División Azul), Países Bajos (División Nederland) y Noruega (Legión Noruega de las Waffen-SS), así como grupos de voluntarios austríacos, letones, polacos, franceses y checos.


RT

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