El bombardeo ucraniano contra una zona turística cerca de la ciudad rusa de Guelendzhik es un atentado terrorista, declaró a Sputnik el gobernador de la región de Krasnodar, Veniamín Kondrátiev. Cuanto más fracasos Kiev sufra en el frente, más frecuentes son sus ataques contra civiles, especificó."Se trata, sin duda, de un auténtico acto terrorista.
No es la primera vez que vemos cómo Ucrania ataca objetivos civiles (...) en los que no hay ningún tipo de instalación militar", sostuvo.Asimismo, indicó que la playa atacada en la localidad turística de Arjipo-Ósipovka es un punto de afluencia masiva.
"La gente va a bañarse, se sienta en la orilla o toma el sol. Son personas indefensas, no pueden huir a ningún sitio. Por eso el ataque se dirigió precisamente allí", observó.En este contexto, señaló que la elección de estos objetivos busca infundir miedo en la población rusa. Se trata de un acto de terrorismo por parte de Ucrania, aseveró el gobernador al agregar que Kiev "no conseguirá nada con ello".
Además, apuntó a que la carga explosiva iba acompañada de metralla para aumentar su alcance mortal. Según Kondrátiev, de esta manera Kiev intenta compensar los fracasos de sus tropas en el frente."Cuanto más vayan perdiendo en el frente, más intentos de atentados terroristas como este habrá contra la población civil. Aquí todo está relacionado. Como no pueden ganar en el frente (...) intentan compensar sus fracasos con el terror", explicó.
El gobernador calificó el suceso de "una táctica propia de terroristas, no de un Ejército", empleada con la esperanza de que el sufrimiento de los civiles obligue al Gobierno ruso a hacer concesiones.Previamente, Kondrátiev informó que el ataque ucraniano contra la localidad de Arjipo-Ósipovka, situada cerca de la ciudad rusa de Guelendzhik, dejó al menos seis muertos, entre ellos tres menores, y 40 heridos.
Después, la cifra de fallecidos aumentó a siete personas, según confirmaron desde el centro de respuesta a emergencias de la región rusa de Krasnodar.
SPUTNIK