21 Jun
21Jun

La ratificación de la declaratoria de conflicto armado interno y la autorización para el despliegue militar extranjero con inmunidad generaron cuestionamientos en Ecuador durante la semana que hoy finaliza.

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, firmó el Decreto Ejecutivo 424, mediante el cual reconoció nuevamente la existencia de un conflicto armado interno y dispuso medidas extraordinarias para enfrentar a las organizaciones criminales.

El documento contempla cooperación internacional en operaciones de seguridad y establece que el personal extranjero de países cooperantes gozará de inmunidad conforme a los acuerdos suscritos por el Estado ecuatoriano.

La decisión generó debate político y jurídico debido a que también prevé indultos, rebajas o conmutación de penas para militares, policías y civiles que participen en acciones relacionadas con el conflicto, además de exhortar a la Asamblea Nacional a conceder amnistías en esos casos.

Legisladores de oposición rechazaron el decreto, entre ellos Héctor Rodríguez, de la Revolución Ciudadana (RC) para quien “ningún presidente tiene derecho a hipotecar la soberanía nacional para maquillar su incapacidad de gobernar”.

Esto se inscribe dentro de la Doctrina Monroe, promovida por el trumpismo para controlar América Latina, advirtió el parlamentario Fernando Cedeño, también de la RC.

Aunque en ocasiones anteriores Estados Unidos ha participado en acciones conjuntas con las fuerzas ecuatorianas, hasta el momento, el Ejecutivo no ha precisado qué países participarán en las operaciones de esta nueva etapa contra el crimen.

Noboa firmó el Decreto 424, que reitera el conflicto armado interno y autoriza las tropas extranjeras, pocos días después de decretar estado de excepción en 10 provincias y tres municipios en medio de cuestionamientos a la estrategia de seguridad oficial.
El pasado miércoles tuvo lugar una balacera en el Aeropuerto Internacional de Guayaquil José Joaquín de Olmedo y fue asesinado el ciudadano Carlos Alberto Suástegui, señalado como cabecilla de la organización criminal Los Águilas.

Dos adolescentes de 15 y 16 años fueron quienes les dispararon a pocos metros de la salida de pasajeros.
El caso generó debate sobre la participación de menores en el crimen organizado y por el hecho de que un objetivo prioritario de las autoridades pudo salir y reingresar a Ecuador sin ser detenido.
El ministro del Interior, John Reimberg, apuntó que si bien Suástegui era señalado como líder de Los Águilas no tenía impedimentos que le prohibieran salir del país, ya que la justicia lo había liberado en varias ocasiones.

En materia de derechos humanos, continuaron las repercusiones del caso de la activista polaca Monika Sila Koniuszek, luego de que organizaciones sociales señalaran que los resultados de la autopsia contradicen la hipótesis inicial de suicidio y apuntan a una muerte violenta.

La agenda nacional también estuvo marcada por la derrota de Ecuador en su primer partido contra Costa de Marfil en la Copa Mundial de Fútbol, evento en Estados Unidos al que asistió el presidente Noboa y grupos de la sociedad civil solicitaron a la Contraloría General del Estado auditar los gastos del viaje.


Prensa Latina