10 Jan
10Jan

Autoridades iraníes informan calma relativa en Teherán, confirman mártires de la Guardia Revolucionaria y acusan injerencia externa en los disturbios.

Teherán, la capital iraní, registró una calma relativa y una notable disminución de los disturbios durante la noche del viernes tras el despliegue de fuerzas del Basij, dependientes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica para reforzar la seguridad.

Según la agencia Fars, la intensidad de los actos de vandalismo y desórdenes fue considerablemente menor en comparación con la noche anterior y solo se produjeron incidentes muy limitados, mientras que la mayoría de las zonas de la capital permanecieron tranquilas gracias a la presencia conjunta del Basij y de la policía.

En paralelo, la agencia también informó del martirio de ocho miembros de la Guardia Revolucionaria en la provincia de Kermanshah, en el oeste de Irán, durante enfrentamientos registrados el día anterior con integrantes de grupos separatistas.
La televisión estatal iraní confirmó además la muerte de dos efectivos de las fuerzas de seguridad en las últimas dos noches, como consecuencia de disturbios ocurridos en la ciudad de Shushtar, en la provincia de Juzestán.

Medidas judiciales y acusaciones de injerencia externa.

Al respecto, el fiscal general de Irán, Mohammadi Azad, emitió directrices para la revisión urgente de los casos de los detenidos en relación con los disturbios.

Según indicó, los expedientes deben ser tramitados por salas judiciales especiales, de manera prioritaria y fuera del orden habitual, con el objetivo de garantizar la justicia y la equidad, y que los acusados sean remitidos a los tribunales una vez formalizadas las imputaciones.

Azad afirmó que los alborotadores, saboteadores, instigadores y terroristas actúan como instrumentos al servicio de la “entidad sionista”.

Subrayó la necesidad de perseguirlos y sancionarlos sin indulgencia, conforme a la legislación vigente, y deben procesarse tanto los ejecutores como los instigadores, además de las entidades internas y externas y los medios y redes sociales considerados hostiles, enfatizó.

Ali Larijani: Irán "sigue inmerso en una guerra"

Por su parte, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, declaró que el país "sigue inmerso en una guerra" y no se ha alcanzado ni un acuerdo de paz ni un alto el fuego.

Por ello —dijo— no resulta lógico generar nuevas crisis en este contexto y sostuvo que los acontecimientos actuales están "dirigidos desde el exterior", especialmente "Israel", denunció. 
Según explicó Larijani, durante la Guerra de los 12 días, el enemigo intentó movilizar a la población en las calles sin éxito. Y, sobre los acontecimientos actuales, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que, en caso de una crisis social, se lanzarían operaciones militares.

Según el alto responsable iraní, la táctica del adversario consiste en romper la cohesión del pueblo y atacar símbolos de la identidad nacional, como la bandera, las mezquitas y el Corán.
De igual manera cuestionó que, si la causa de las protestas son exclusivamente económicas, loa vándalos saqueen comercios e incendien instalaciones. En ese sentido, advirtió que una crisis de seguridad no resuelve las dificultades económicas, sino las agrava.
Larijani describió a los responsables de los disturbios como un grupo "cuasi terrorista de carácter civil" y recordo que meses atrás los sionistas anunciaron su intención de utilizar estructuras creadas dentro de Irán para una nueva aventura.
De igual manera, reveló que se identificó a cabecillas de los disturbios y se detuvo a algunos de ellos. Además, las autoridades les incautaron armas, entre ellas fusiles G3 y pistolas Colt, lo cual demuestra una organización previa.

Por otra parte, el alto responsable iraní subrayó que las fuerzas armadas se encuentran en estado de máxima alerta, al tiempo que llamó a aclarar la situación para evitar enfrentamientos en las calles, insistiendo en que todas las partes implicadas son ciudadanos iraníes.

Larijani sostuvo que el enemigo busca polarizar a la sociedad, pero afirmó que el pueblo iraní ha demostrado que resiste incluso hasta la muerte cuando la identidad nacional está en peligro.
Reconoció la existencia de problemas económicos que deben ser abordados, aunque la solución no son crear el caos y la inseguridad. 

Finalmente, recalcó que la cohesión nacional es una condición esencial para superar la actual etapa y aseguró que las instituciones de seguridad y judiciales actuarán sin indulgencia contra los grupos armados que ataquen centros gubernamentales y de seguridad o pongan en riesgo la vida de los ciudadanos, responsabilizando a "Israel" de la situación actual.

Guardia Revolucionaria reafirma compromiso con la seguridad

En este contexto, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán reafirmó su compromiso con los logros de la Revolución de 1979 y subrayó que la seguridad del país constituye una "línea roja", según informó la televisión estatal iraní.

Larijani sostuvo que las fuerzas armadas se encuentran en estado de máxima alerta y llamó a aclarar la situación para evitar enfrentamientos en las calles, insistiendo en que todas las partes implicadas son ciudadanos iraníes. Reconoció la existencia de problemas económicos que deben ser abordados, pero insistió en que el caos y la inseguridad no son la solución.

Finalmente, recalcó la cohesión nacional como una condición esencial para superar la actual etapa y aseguró que las instituciones de seguridad y judiciales actuarán sin indulgencia contra los grupos armados responsables de ataques a centros gubernamentales y de seguridad o de poner en riesgo la vida de los ciudadanos.

Asimismo, reiteraron la responsabilidad de "Israel" en la situación actual.

AlMayadeen

Comentarios
* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.