Los argentinos celebran hoy el aniversario 210 de su independencia, el día patrio más importante de su historia; sin embargo, muchos no lo están festejando como quisieran: desempleo, pérdida de poder adquisitivo, encarecimiento de la vida e incertidumbre los golpean.
Para celebrar la efeméride, el presidente Javier Milei se trasladó a tierra tucumana donde hace 210 años, un 9 de julio de 1816, el Congreso General Constituyente firmó la independencia de esta nación austral en la Casa Histórica de San Miguel de Tucumán.
Allí, en la vigilia esta madrugada el mandatario consiguió la foto que buscaba mostrándose con gobernadores, pero solo con 13 de los 24 del país. Y en su discurso conmemorativo televisado a la nación, comparó a su equipo ministerial, incluyéndose él, con los patriotas de 1816 y se jactó de hacer “el ajuste más grande de la historia”.
Los actos oficiales en Tucumán resaltaron, en cambio, la grieta existente en su gobierno, en particular su ruptura con la vicepresidenta Victoria Villarruel quien por primera vez asistió a la ceremonia, aunque dejó claro su distanciamiento con el mandatario: “Me gustaría ser la persona que sirva a los argentinos”, dijo tras el cierre del acto.
De vuelta a Buenos Aires, la vicepresidenta tampoco asistió a la misa del Te Deum por el 9 de Julio, donde estuvo Milei con su séquito de ministros más cercano.
Además, Villarruel enfatizó su postura política a través de una columna publicada en La Gaceta de Tucumán y de un posteo en redes sociales, en los que reivindicó la soberanía nacional, mencionó la influencia de otros países en las decisiones de Argentina y el papel que debería tener el Estado para cuidar los recursos estratégicos.
Incluso, dejó críticas implícitas a la orientación del Ejecutivo respecto a la soberanía, al puntualizar que los diputados de 1816 declararon la independencia de España y de “toda otra dominación extranjera”, en alusión a la obvia subordinación de Milei a los designios del gobierno de Estados Unidos.
Otra que rompió filas y no viajó a Tucumán para las celebraciones fue la exministra de Seguridad y actual jefa de la bancada de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, que muestra así su distanciamiento del ejecutivo y su interés político de cara a las elecciones generales de 2027.
El argentino común vive otra realidad al relato político. Solo en el sector estatal en los dos últimos años y medio, 69 mil 992 empleados perdieron su puesto de trabajo, lo que representa una caída del 20,4 por ciento en la planta de personal del Sector Público Nacional, a razón de 75 personas por día, precisa el Centro de Economía Política Argentina.
En la industria han quebrado y cerrado más de 24 mil empresas, en especial pequeñas y medianas compañías, en tanto la desocupación en sus diversos rubros supera los 255 mil trabajadores, mientras crece la precarización laboral, empleos frágiles sin derechos como a la jubilación. La Unión Industrial Argentina advirtió que en junio volvió caer la producción 5,7 por ciento.
Otros estudios indican que casi el 90 por ciento de las familias argentinas está endeudada con tres o más meses de morosidad, y utiliza sus tarjetas de crédito incluso para adquirir alimentos al no alcanzarles el efectivo de sus salarios para completar el mes.
A modo ilustrativo, una familia tipo (cuatro miembros) en Ciudad de Buenos Aires necesitó en junio casi dos millones 500 mil pesos (1.667 dólares) para ser de clase media, cuando cada vez un creciente número de ellas no llega a esa cifra y van bajando de categoría.
En ese contexto, los argentinos celebran este jueves el aniversario 210 de su independencia.
Prensa Latina