Cuba afirmó que se está preparando para defenderse ante cualquier agresión y exigió que se respete su soberanía, de modo que la isla pueda decidir libremente su propio futuro.
“La forma en que nos estamos preparando no es de manera ofensiva. No es que nos estemos preparando para ser los primeros en realizar cualquier acción contra el territorio de Estados Unidos o contra el pueblo estadounidense. No queremos eso. Nos estamos preparando para defendernos”, declaró la embajadora de Cuba en EE.UU., Lianys Torres Rivera, durante una entrevista con The Hill.
Al señalar que La Habana y Washington “están atravesando uno de los momentos más difíciles, si no el más difícil, en la relación bilateral”, añadió que Estados Unidos no debe interpretar eso como que “el pueblo cubano no se defenderá de una agresión estadounidense, que no defenderá nuestra patria de una invasión”.
“No queremos que mueran cubanos en Cuba. ni ningún soldado estadounidense”, dijo, aludiendo a las palabras del ministro de Asuntos Exteriores de la isla, Bruno Rodríguez Parrilla, que advirtió que una agresión de EEUU causaría “un baño de sangre”.
En este sentido, el canciller cubano alertó en su red X esta misma jornada del viernes que solo una “amplia y resuelta coalición internacional permitirá enfrentar con éxito la depredación global de EE.UU., que estará condenada al fracaso si los Estados no nos dejamos intimidar”.
Al subrayar que la “soberanía, independencia y derecho a la autodeterminación” de Cuba son innegociables, agregó que la isla no constituye una amenaza para Estados Unidos.
Díaz-Canel a EEUU: Cuba no amenaza, ni desafía, pero tampoco teme“Cuba no ha hecho nada para poner en peligro a Estados Unidos, para poner en peligro su forma de vida, sus empresas o su seguridad nacional. No somos una amenaza para Estados Unidos, por lo que no hay razón para que Estados Unidos invada Cuba o emprenda cualquier acción militar contra Cuba.
Somos una pequeña isla que solo quiere que la dejen en paz para decidir su futuro de la manera que los cubanos desean”, ha asegurado.
Previamente, el presidente de EE.UU., Donald Trump, calificó a Cuba como una “nación fallida” y dijo que “abordará el asunto en el momento adecuado”, lo que podría suponer incluso medidas militares.
En este sentido, el viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, denunció el “esfuerzo visible” de Washington por normalizar la amenaza de agresión contra la isla a través de “diseño comunicacional fríamente calculado”. “Quienes participan en él serían cómplices del eventual baño de sangre”, afirmó el vicecanciller.
Desde enero, la Administración Trump ha acumulado más de 240 sanciones contra Cuba y ha reforzado el embargo con nuevas medidas financieras, energéticas y comerciales. La Casa Blanca sostiene que Cuba representa una amenaza para la seguridad nacional estadounidense.
Desde La Habana, el Gobierno cubano presenta las medidas como un intento deliberado de provocar hambre, colapso económico y desesperación social. La Habana ha acusado a Estados Unidos de aplicar una política “genocida” contra la isla.