19 Sep
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El vicecanciller cubano, Carlos Fernández de Cossío, afirmó a PBS que la Isla mantiene abiertos los canales con Estados Unidos, pero rechazó las sanciones y amenazas contra el país.

Cuba mantiene abiertos los canales de comunicación con Estados Unidos y está dispuesta a retomar el diálogo para abordar las diferencias bilaterales, aunque hasta el momento no se registran avances, afirmó el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío.

La peligrosa tentación de convertir a Cuba en otra Venezuela

Mediante una entrevista con la cadena estadounidense PBS, el diplomático explicó que ambos países mantienen relaciones diplomáticas y han sostenido contactos y reuniones que "no están suspendidos, no están clausurados. Simplemente, hasta el momento no hay avances", señaló Fernández de Cossío.

El viceministro vinculó esa falta de progreso con las nuevas sanciones y medidas coercitivas anunciadas periódicamente por Washington contra Cuba.
"No se puede afirmar que haya progreso en ningún diálogo ni en ningún tipo de comunicación si la hostilidad persiste", sostuvo.

Pese a ello, reiteró la disposición de La Habana a conversar cuando Washington esté dispuesto a abordar las diferencias políticas bilaterales mediante el diálogo y el respeto mutuo.

"Creemos firmemente que, mediante el diálogo  y el respeto mutuo entre ambos gobiernos, se podría encontrar un terreno común", afirmó.

Cuba rechaza amenazas contra su soberanía

Durante la entrevista, Fernández de Cossío también rechazó las declaraciones estadounidenses sobre Cuba y aseguró que cualquier intento de decidir el futuro político del país resulta inaceptable.
"Si nos fijamos en las declaraciones públicas de Estados Unidos, su objetivo es apoderarse de Cuba. Es una meta bastante ambiciosa. Sin duda, es inaceptable para Cuba. Cuba es una nación soberana", expresó.

Consultado sobre la posibilidad de una acción militar estadounidense, afirmó que La Habana toma en serio las amenazas debido a que altos funcionarios de Washington han evitado descartar públicamente determinadas opciones.
"Seríamos ingenuos si no lo tuviéramos en cuenta", señaló.

Impacto de las restricciones sobre la población

Fernández de Cossío acusó a Washington de aplicar una política destinada a ejercer presión sobre toda la sociedad cubana y afirmó que las consecuencias de la situación energética van más allá de las estadísticas.

Mencionó las dificultades para trasladar enfermos a hospitales, realizar cirugías, conservar alimentos, mantener equipos médicos funcionando y garantizar actividades cotidianas como el estudio de los niños.

"Tiene un rostro humano", afirmó, antes de señalar que el Gobierno cubano trabaja en transformaciones y medidas para enfrentar la situación.

Fernández de Cossío confirmó además que Cuba continuará con la apertura de espacios económicos, aunque mantendrá el papel del Estado en la atención de las necesidades básicas de la población.

"Seguiremos por este camino, pero mantendremos el papel del Estado para responder a las necesidades básicas de la población y la capacidad económica para hacerlo", explicó.

Por otra parte, el viceministro también rechazó que las relaciones de Cuba con países como Rusia y China constituyan una amenaza para Estados Unidos y cuestionó los argumentos utilizados por Washington para justificar esa posición.
Sobre el futuro de las relaciones bilaterales, Fernández de Cossío insistió en que Cuba no aceptará que Estados Unidos determine su organización política y económica.

"Tendremos que arreglárnoslas solos", afirmó, y consideró que permitir a Washington decidir cómo organizar el país, su economía, su sistema político, su propiedad y sus empresas constituiría una "traición" por parte de las autoridades cubanas.


AlMayadeen