24 Mar
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La embarcación, nombrada en honor al yate que transportó a Fidel Castro y los expedicionarios revolucionarios hace 70 años, recorrió 370 millas náuticas, desafiando condiciones meteorológicas adversas durante cinco días para llevar ayuda esencial al pueblo cubano.

La embarcación atunera «Maguro», rebautizada por su tripulación como «Granma 2.0», insignia de la Flotilla Nuestra América, completó este martes 24 de marzo, su travesía desde el puerto de Progreso, Yucatán, México, hasta La Habana.

La embarcación, nombrada en honor al yate que transportó a Fidel Castro y los expedicionarios revolucionarios hace 70 años, recorrió 370 millas náuticas, desafiando condiciones meteorológicas adversas durante cinco días para llevar ayuda esencial al pueblo cubano. 

A bordo, 32 personas de once países han unido esfuerzos solidarios en esta misión con miras a romper el cerco político y económico impuesto por Estados Unidos desde 1962.

La ayuda humanitaria consiste en 30 toneladas de alimentos, medicinas y productos de higiene, donados por diversas naciones. Destacan 73 paneles solares, cruciales para mitigar la crisis energética que enfrenta la isla, situación que se ha agravado por las restricciones económicas impuestas por Estados Unidos, un contexto que la flotilla busca aliviar con esta muestra de solidaridad Sur-Sur.

La iniciativa, respaldada por la reconocida activista sueca Greta Thunberg, se nutre de las lecciones aprendidas de la Global Sumud Flotilla, que en 2025 intentó llevar ayuda a Gaza, Palestina, enfrentando la represión de fuerzas israelíes, subrayando el compromiso regional con la solidaridad.

Paralelamente, se espera la posible llegada a La Habana de un barco de apoyo logístico de la Armada mexicana. Este sería el cuarto envío del Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, reafirmando el continuo soporte de México a Cuba.

Thiago Ávila, coordinador del esfuerzo, señaló que la llegada a La Habana constituye un mensaje de esperanza dirigido tanto a los cubanos como al pueblo palestino, demostrando la persistencia de la lucha por la justicia.

Ávila destacó que la seguridad de la misión está directamente conectada con su visibilidad, recordando que durante la Administración de Donald Trump se registraron más de 40 ataques contra embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, bajo acusaciones de vínculos con terrorismo y narcotráfico, evidenciando una política sin límites para sus planes malignos.

Para garantizar la protección de la misión, la flotilla es escoltada por un buque de la Armada de México, que acompañará la embarcación hasta el límite de las aguas territoriales cubanas. 

La embarcación zarpó el pasado viernes 20 de marzo desde Puerto Progreso, en el estado de Yucatán, México. Inicialmente, se tenía previsto que llegara a la isla el sábado 21 de marzo ; no obstante, según medios, hubo demoras en su salida y, además, experimentó algunas averías eléctricas en su trayecto.

Otro grupo de barcos más pequeños salió el sábado de Isla Mujeres, ubicada en Quintana Roo. La partida ocurrido tras la demora debida a condiciones climáticas desfavorables.


TeleSUR