El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, advierte sobre las consecuencias de una agresión militar de EE. UU. basada en expedientes fraudulentos y falsedades.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció a que las amenazas de agresión militar contra la isla por parte de la mayor potencia del planeta constituyen un crimen internacional.
Desde X, el mandatario advirtió que, de materializarse, esta acción provocará un baño de sangre de consecuencias incalculables, además de un impacto destructivo para la paz y la estabilidad de la región.
Según enfatizó, Cuba no representa una amenaza ni tiene planes o intenciones agresivas contra ningún país, incluido Estados Unidos, una realidad plenamente conocida por Washington y sus agencias de defensa.
Asimismo, subrayó que frente a la agresión multidimensional estadounidense, la nación caribeña posee el derecho absoluto y legítimo a defenderse de una arremetida bélica, lo cual no puede esgrimirse honestamente como excusa para imponer una guerra contra el pueblo cubano.
Fabricación de pretextos para justificar una intervenciónLas declaraciones del mandatario cubano se producen en un contexto de creciente hostilidad, tras un reporte divulgado por el portal estadounidense Axios basado en supuesta inteligencia clasificada.
El informe alega falsamente que La Habana adquirió más de 300 drones militares para atacar la base naval de Guantánamo, buques militares y Cayo Hueso, en Florida.
Bajo ese argumento, señaló un alto funcionario citado por el sitio, la administración del presidente Donald Trump considera a Cuba una amenaza por los avances en guerra con drones y por la supuesta presencia de asesores militares iraníes en La Habana.
Por ello, declaró el pasado 29 de enero una "emergencia nacional" al calificar a Cuba como una "amenaza inusual y extraordinaria".
Mediante esta orden ejecutiva, la Casa Blanca acusó al Gobierno cubano de alinearse con países hostiles y permitir capacidades militares rusas y chinas, lo que sirvió de pretexto para imponer aranceles al suministro de petróleo e intensificar el bloqueo con nuevas sanciones comerciales el pasado 1.º de mayo.
Cancillería denuncia la construcción de un expediente fraudulento
Ante esta escalada de tensiones, el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, denunció que Estados Unidos construye día tras día, sin excusa legítima alguna, un expediente fraudulento para justificar tanto la despiadada guerra económica como una eventual agresión militar, acusando además a medios de prensa específicos de hacer el juego a Washington al promover calumnias e insinuaciones filtradas.
En sintonía con estas declaraciones, el vicecanciller Carlos Fernández de Cossío reiteró el derecho de la isla a la legítima defensa amparado por la Carta de las Naciones Unidas.
El diplomático afirmó que Estados Unidos es el país agresor y criticó la intensificación del esfuerzo anticubano por fabricar falsedades y distorsionar como extraordinaria la preparación lógica del país para enfrentar una arremetida bélica.
AlMayadeen