El secretario del Ejército de EE.UU., Dan Driscoll, presentó el lunes su renuncia, producida según informes por tensiones en la cúpula militar tras la guerra con Irán.
El diario The Wall Street Journal reportó que la renuncia “después de meses de tensiones” con el secretario de Guerra, Pete Hegseth.
Según los medios, la dimisión se produce en un contexto de crecientes tensiones internas en el Departamento de Guerra de EE.UU. (el Pentágono), tanto por la purga iniciada por el secretario Pete Hegseth el año pasado como por la duración y las decisiones tomadas en la guerra de Irán, que ya se alarga más de medio año y ha generado escasez en el arsenal estadounidense.
Fox News señaló que Driscoll “había estado en desacuerdo con la decisión del secretario Hegseth de destituir a muchos de los generales y altos mandos del Ejército, lo que provocó una fuga de cerebros en la institución”.
Los medios dicen que otro motivo de la dimisión fue las preocupaciones sobre la falta de preparación del ejército estadounidense, mientras los ataques iraníes han provocado un agotamiento masivo logístico en el ejército estadounidense, debilitando la capacidad de respuesta y despliegue rápido de las fuerzas.
Driscoll había expresado al Gobierno de Donald Trump su preocupación por la transformación y disposición del ejército, y opinaba que Hegseth estaba perjudicando esos cometidos, “específicamente despidiendo a los generales que eran sus responsables”, indicó Fox News, citando a fuentes conocedoras del asunto.
Hegseth destituyó de sus cargos al secretario de la Armada, John Phelan; al comandante de las fuerzas estadounidenses en Europa y África, el general Christopher Donahue; al jefe del Estado Mayor del Ejército, Randy George; al exvicedirector del Ejército, James Mingus, y cubrió los puestos de estos dos últimos con un solo militar de alto rango, el general Christopher LaNeve.
La renuncia de Driscoll supone la salida más reciente de un alto mando militar bajo la administración de Donald Trump y deja al ejército estadounidense sin liderazgo civil ni militar permanente, con la guerra en Irán entrando en su séptimo mes.No está claro si la Casa Blanca aceptó su dimisión ni quién lo puede reemplazar.
Observadores independientes interpretan esta purga en el aparato militar estadounidense como una consecuencia directa de la incapacidad de Estados Unidos, marcada por la falta de armamento y desgaste en sus filas, frente a la firme defensa de Irán en el marco de la guerra impuesta desde el 28 de febrero por Washington y Tel Aviv.
HispanTV