El expresidente Yoon Suk-yeol recibe cadena perpetua por imponer la ley marcial en 2024 en Corea del Sur, considerada una insurrección tras desplegar tropas para bloquear al Parlamento
El expresidente de Corea del Sur Yoon Suk-yeol fue condenado este jueves a cadena perpetua por un tribunal de Seúl tras ser hallado culpable de insurrección por la imposición de la ley marcial en diciembre de 2024.La sentencia, retransmitida en directo, marca uno de los episodios judiciales más trascendentales de la historia democrática del país.
El Tribunal del Distrito Central de Seúl concluyó que la declaración de la ley marcial constituyó un acto de insurrección al vulnerar la autoridad de la Asamblea Nacional, después de que tropas fueran desplegadas en el Parlamento para impedir su funcionamiento. El fallo subraya que el Ejecutivo intentó bloquear las funciones legislativas durante un periodo considerable.
La fiscalía había solicitado la pena de muerte al considerar que Yoon orquestó una insurrección al declarar una ley marcial ilegal e inconstitucional sin que existiera guerra o emergencia nacional. Sin embargo, el tribunal optó por la cadena perpetua al considerar atenuantes como el uso limitado de la fuerza, la desorganización del plan y la trayectoria de servicio público del exmandatario.
También se le acusó de movilizar tropas y fuerzas policiales para obstaculizar la votación parlamentaria destinada a levantar la ley marcial y de intentar detener a figuras políticas clave, incluidos líderes de partidos y el presidente de la Asamblea Nacional.
Un precedente con ecos históricos
El fallo fue emitido en la misma sala donde en 1996 el expresidente Chun Doo-hwan fue condenado por su papel en el golpe de Estado de 1979 y la represión del levantamiento democrático de Gwangju en 1980.
Yoon, de 65 años, previo a su irrupción en la presidencia —en 2022—, había construido una reputación como fiscal anticorrupción, tras liderar investigaciones contra figuras de alto perfil político y empresarial. Su carrera incluyó el procesamiento de la expresidenta Park Geun-hye y del empresario Lee Jae-yong, casos que impulsaron su ascenso político.
Su Gobierno estuvo marcado por una fuerte polarización social, decisiones controvertidas y escándalos que afectaron a su entorno cercano. La derrota de su partido en las elecciones legislativas de 2024 lo dejó sin mayoría parlamentaria, intensificando el conflicto con la oposición.
La ley marcial que precipitó su caída
El 3 de diciembre de 2024, Yoon declaró la ley marcial alegando una amenaza interna de fuerzas "antinacionales". La medida la rechazó de inmediato la oposición y sectores de su propio partido, que la interpretaron como un intento de aferrarse al poder.
En apenas seis horas, la Asamblea Nacional logró revocar la medida pese al despliegue militar. Días después, el Parlamento aprobó su destitución, y en enero de 2025 fue arrestado por cargos de insurrección, convirtiéndose en el primer presidente de Corea del Sur en ejercicio en enfrentar un juicio penal.
Tras su arresto inicial y una posterior liberación por irregularidades procesales, el exmandatario fue encarcelado nuevamente en julio de 2025, donde permaneció hasta el veredicto final. Hasta el último momento, Yoon negó haber cometido irregularidades.
ALMA PLUS