16 Oct
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La fotoperiodista Heidi Levine denunció haber recibido decenas de patadas de un grupo de hombres enmascarados mientras cubría la cosecha de aceitunas cerca de Ramala. El Ejército israelí confirmó que resultó herida, mientras Benjamin Netanyahu puso en duda las circunstancias del ataque.

Una nueva jornada de violencia protagonizada por colonos israelíes en Cisjordania dejó este viernes 16 de octubre varios palestinos heridos y a una periodista estadounidense hospitalizada, en medio de una creciente tensión por los ataques contra agricultores que participan en la tradicional cosecha de aceitunas.

Los incidentes se registraron en las localidades de Burqa, Abú Falá y Turmus Aya, en las cercanías de Ramala, donde grupos de colonos habrían agredido a residentes palestinos, incendiado vehículos y provocado daños en olivares. Durante los enfrentamientos también intervinieron fuerzas israelíes, que utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a los presentes.

Entre las víctimas se encuentra Heidi Levine, experimentada fotoperiodista estadounidense que trabaja para The Washington Post, quien fue atacada mientras documentaba las labores agrícolas en Abú Falá.

Desde el hospital, Levine describió una agresión de extrema violencia perpetrada por un grupo de al menos 50 hombres enmascarados.
«Me atacaron y me tiraron al suelo. 

Por suerte, llevaba mi casco; de lo contrario, probablemente ni siquiera estaría aquí», relató la periodista.

Según su testimonio, los agresores le propinaron alrededor de 50 patadas y continuaron golpeándola durante varios minutos. Incluso después de intentar incorporarse, volvió a ser derribada y agredida.

La reportera sufrió heridas de consideración en distintas partes del cuerpo, incluidos golpes y lesiones penetrantes. Durante el ataque también le sustrajeron su pasaporte, teléfono, cartera y equipo periodístico.

Condena por la agresión y exigencias de justicia

La agresión provocó una enérgica reacción de organizaciones internacionales de periodistas, que denunciaron la reiteración de ataques contra profesionales de la prensa y civiles palestinos en Cisjordania.

La Asociación de Prensa Extranjera destacó la trayectoria de Levine, quien lleva décadas cubriendo el conflicto palestino-israelí y otras zonas de guerra.
La organización exigió al Ejército israelí proteger efectivamente a los civiles y reclamó al Gobierno de Benjamin Netanyahu identificar, detener y procesar a los responsables.

También cuestionó que las autoridades israelíes hayan minimizado anteriormente episodios de violencia protagonizados por colonos, atribuyéndolos a grupos de jóvenes conflictivos.

El Ejército de Israel confirmó que una periodista extranjera resultó herida y reconoció el despliegue de militares y policías después de recibir alertas sobre incidentes violentos en la zona.

Las Fuerzas de Defensa de Israel aseguraron que examinarán las circunstancias del episodio y condenaron los ataques contra civiles inocentes.
Sin embargo, su comunicado describió lo sucedido como un enfrentamiento entre grupos, una interpretación que contrasta con el relato entregado por la periodista agredida.

Netanyahu cuestiona las denuncias

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, introdujo dudas sobre las circunstancias de los ataques y sostuvo que todavía no existe claridad suficiente para determinar lo ocurrido.

Periodistas bajo presión en Cisjordania

El ataque contra Levine se produjo apenas tres días después de que otros cuatro periodistas palestinos resultaran heridos mientras cubrían una operación de las fuerzas israelíes en Ramala, el 13 de octubre.

Entre los afectados estuvieron Jaled Mataua, corresponsal de Palestine TV, quien sufrió una lesión en una mano por el impacto de una granada aturdidora, y Firas Lotfi, de Sky News Arabia, herido en un pie por un proyectil de gas lacrimógeno.

También resultaron lesionados Yusef Shehadé, de Awda TV, y Mohamad abú Sarari, fotógrafo de PalGraph Agency, quienes recibieron impactos de dispositivos antidisturbios.

En otro incidente ocurrido en Idhna, al oeste de Hebrón, cuatro periodistas fueron detenidos cuando intentaban cubrir ataques de colonos contra agricultores palestinos.

Los reporteros quedaron impedidos de continuar su trabajo después de que el Ejército israelí declarara el sector como zona militar cerrada.

Estos episodios han intensificado las denuncias por las restricciones a la libertad de prensa en los territorios palestinos ocupados, donde periodistas locales y extranjeros enfrentan riesgos durante la cobertura de operaciones militares, protestas y ataques de colonos.

La cosecha de aceitunas, otro foco del conflicto

La violencia ocurre durante una de las temporadas agrícolas más importantes para las comunidades palestinas.
La recolección de aceitunas constituye una actividad económica fundamental para miles de familias de Cisjordania, además de representar una tradición cultural profundamente vinculada con la identidad y permanencia de la población en sus tierras.

Los ataques contra agricultores, la destrucción de olivos y las restricciones de acceso a los terrenos afectan directamente sus ingresos y dificultan la continuidad de la actividad.

La situación se ha agravado desde el 7 de octubre de 2023, cuando los ataques de Hamás contra Israel y la posterior ofensiva militar israelí en Gaza desencadenaron una nueva etapa del conflicto en Medio Oriente.

Aunque Cisjordania no forma parte de la Franja de Gaza, el territorio ha experimentado un aumento de incursiones militares, detenciones y violencia vinculada con los asentamientos israelíes.

El deterioro de la seguridad, sin embargo, comenzó antes de esa fecha. Durante los primeros meses de 2023 ya se habían registrado niveles de violencia particularmente elevados, considerados entre los más graves desde la Segunda Intifada.

Una tensión que se extiende por los territorios palestinos

Los nuevos ataques se producen mientras Israel enfrenta cuestionamientos por sus operaciones militares en Gaza y por la situación de seguridad en Cisjordania.

En los últimos días, el Gobierno de Netanyahu también ha advertido sobre la posibilidad de nuevas operaciones militares en territorio cisjordano, mientras sectores de la oposición israelí han cuestionado la conducción de la guerra y la falta de resultados políticos duraderos.

La expansión de los asentamientos constituye, además, uno de los principales obstáculos para cualquier negociación destinada a establecer un Estado palestino.

La mayor parte de la comunidad internacional considera que los asentamientos israelíes en Cisjordania ocupada contravienen el derecho internacional, posición rechazada por Israel.

En ese escenario, la agresión contra Heidi Levine vuelve a poner en discusión no solo la seguridad de la población palestina, sino también las garantías para que periodistas internacionales puedan documentar lo que ocurre en uno de los territorios más conflictivos de Asia Occidental.


 
ElPeriodistaCL