Pese al despliegue de fuerza militar en Santa Marta, los pobladores de la ciudad experimentan hoy miedo y zozobra ante los eventos violentos que sobrecogieron a esa región de Colombia en los últimos dos días.
Debido a la situación de orden público, el presidente Abelardo de la Espriella encabezó durante la noche de ayer un Consejo de Seguridad en el Batallón Córdoba desde donde planteó que aumentaría el pie de fuerza de la Policía con más de 600 uniformados, mientras se diseñaría un dispositivo similar para el municipio de Ciénaga.
Informó asimismo el gobernante que nueve personas fueron capturadas en medio de los operativos desarrollados en la urbe por la Fuerza Pública en coordinación con la Fiscalía General y que serán judicializados por su presunta participación en los hechos registrados durante la jornada de ayer, que incluyeron quema de vehículos y disparos contra mercados.
El detonante de la grave situación que experimentan los samarios fue un operativo ejecutado el pasado lunes en el cual habría muerto alias “Cholo”, segundo cabecilla y financiero de las ACSN.
Después de la acción, en la cual también fueron abatidos otros seis supuestos integrantes del grupo, también conocido como Los Pachenca, fueron incendiados dos buses y se reportaron bloqueos en la movilidad en la Troncal del Caribe, el corredor vial más importante de la región.
Se conoció que la estructura criminal haría un “paro armado”, lo que implica la restricción por la fuerza de la movilidad, el comercio, el transporte y las actividades cotidianas.
La gestión del gobierno ante la crisis no estuvo exenta de críticas.
En redes sociales, cientos de internautas interpelaron al presidente por no tener un plan de seguridad en el cual la población no resultara afectada por las retaliaciones de los grupos armados, mientras otros mostraban su preocupación por la imagen de una ciudad cuyos ingresos se deben en buena parte al turismo.
A estos señalamientos se sumó otra objeción relacionada con la imagen de De la Espriella, que apareció en la urbe con una pistola sujeta al cinto.

“¿Qué hace el presidente de la República con un arma de fuego ante una ciudadanía que ya está atemorizada? Qué bajo hemos caído en dignidad presidencial”, se lamentó el influencer Celso Tete en redes sociales.
El representante a la Cámara por el Pacto Histórico Gabriel Becerra también deploró la actitud del mandatario.
“¡La seguridad de Santa Marta no puede reducirse a un espectáculo de fuerza! Abelardo de la Espriella debe responder por la planeación de la operación militar y las medidas adoptadas frente a las represalias.
Mientras el Gobierno prioriza el show mediático, la población enfrenta amenazas, el comercio cierra y el transporte se paraliza”, planteó en su cuenta de x.
A juicio de Becerra, la seguridad exige planeación, no improvisación.
Prensa Latina