El canciller iraní ha calificado la nueva ronda de conversaciones nucleares entre Irán y EE.UU como “un buen comienzo” y ha afirmado que acordaron continuar diálogos.
“Fue un buen comienzo y puede tener una buena continuidad”, ha destacado este viernes el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi, sobre el proceso de negociaciones entre Irán y Estados Unidos, celebrado en Mascate, capital de Omán.
Ha destacado que “mantuvimos conversaciones intensas y prolongadas” por 8 horas con las partes estadounidenses de manera indirecta durante esta ronda de negociaciones.
Araqchi ha señalado que “la continuación de los diálogos depende de que se realicen consultas en las capitales para definir cómo seguir adelante”.
De igual manera, ha augurado que “si este proceso continúa, creo que se alcanzará un buen marco para un acuerdo”.
Según el titular iraní, las dos partes han coincidido en la importancia de continuar las negociaciones. “Tras ocho meses turbulentos, se han reanudado las conversaciones, y el gran desafío sigue siendo la desconfianza”, ha añadido.
Tras señalar que “hubo un buen ambiente durante las negociaciones”, ha afirmado que mencionada reunión fue un buen comienzo y puede continuar, pero dependerá de la otra parte y, por supuesto, de las decisiones que se tomen en Teherán.
Araqchi ha puesto de relieve que el tema de las negociaciones es “únicamente nuclear”, recalcando que Irán no dialoga con Estados Unidos sobre ningún otro asunto. “Las conversaciones nucleares y la resolución de los temas principales deben desarrollarse en un ambiente tranquilo, sin tensiones ni amenazas”, ha apostillado.
“Toda negociación requiere abstenerse de amenazas y presiones. Hoy también lo enfatizamos claramente, y esperamos que se respete para que las conversaciones puedan continuar”, ha resaltado.
Las negociaciones entre Teherán y Washington se realizan tras semanas de la incesante retórica bélica de la Administración estadounidense, presidida por Donald Trump, que amenazó con una intervención militar en Irán si éste no negociaba un nuevo acuerdo nuclear.
La República Islámica de Irán ha dejado claro que no tolerará amenazas y presiones. Ha insistido en que, aunque opta por la diplomacia, no teme una guerra con EE.UU. y está plenamente preparada para ella, advirtiendo que cualquier mínima agresión al país desencadenaría una guerra regional a gran escala.
HispanTV