La presidenta interina de Venezuela pidió a la Administración Trump que deje de interferir en los asuntos internos del país bolivariano y de dar “órdenes”.
“¡Ya basta de las órdenes de Washington sobre los políticos en Venezuela! ¡Ya basta de potencias extranjeras!”, exclamó Rodríguez, durante un acto ante trabajadores de la refinería Puerto La Cruz, en el estado de Anzoátegui.
Con estas contundentes palabras, Rodríguez no solo expresó su rechazo a las presiones y sanciones internacionales impuestas por Estados Unidos, sino que también reafirmó su compromiso con la defensa de la soberanía venezolana frente a lo que considera una inaceptable injerencia extranjera.
En su intervención, la dirigente venezolana insistió en que las diferencias históricas entre Venezuela y Estados Unidos deben resolverse exclusivamente por la vía diplomática, destacando la importancia de un “diálogo diplomático bolivariano” como solución a cualquier conflicto.
No obstante, este llamado a la diplomacia no estuvo exento de críticas hacia la postura estadounidense, que Rodríguez calificó como “fascista” y “extremista”. Según la presidenta encargada, las sanciones impuestas por Estados Unidos han tenido un costo exorbitante para la nación venezolana, empeorando la situación económica y social del país.
Rodríguez enfatizó que la prioridad de su gestión es la defensa de la “patria” y su integridad territorial, y se mostró firme en su rechazo a la oposición venezolana que, según ella, ha solicitado la intervención extranjera o incluso la imposición de bloqueos y bombardeos contra Venezuela.
“Quienes busquen el daño y el mal, que sean completamente rechazados y separados de la vida nacional de esta patria”, afirmó, arremetiendo contra aquellos que han aplaudido las medidas coercitivas contra el pueblo venezolano.
Para Rodríguez, estos sectores no solo traicionan la nación, sino que también carecen del reconocimiento del pueblo venezolano, “no merecen nuestro gentilicio, nuestra identidad y muchísimo menos el reconocimiento del pueblo venezolano”.
El 3 de enero, Estados Unidos bombardeó Caracas y varias áreas de los estados Miranda, Aragua y La Guaira, dejando un saldo de al menos 100 muertos. La agresión militar culminó con el secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores.
Desde entonces, los venezolanos siguen manifestándose en todas las ciudades, exigiendo la liberación del Maduro y Flores.
A su vez, Rodríguez, varias veces ha pedido luchar por la soberanía de Venezuela, víctima reciente de una invasión militar por parte de EE.UU.
HispanTV