Los heridos ascendieron 32 y cuantiosos daños materiales tras los bombardeos de EE. UU. y Arabia Saudita contra las Fuerzas de Movilización Popular en Irak.
El balance preliminar de la agresión conjunta ejecutada por Estados Unidos y Arabia Saudita contra emplazamientos de las Fuerzas de Movilización Popular ascendió a 20 mártires y 32 heridos, según un comunicado oficial de la organización militar iraquí.
La nota precisó que los bombardeos impactaron sedes oficiales en Bagdad, Wasit, Nínive, Basora, Kirkuk, Karbala y Diyala, ocasionando además cuantiosos daños materiales en infraestructuras, vehículos y equipamiento.
Aun continúan las labores de evaluación sobre el terreno, por lo que las autoridades no descartan que la cifra de víctimas aumente con el transcurso de las horas.
Bombardeos coordinados en múltiples provincias
El corresponsal de Al Mayadeen reportó ataques aéreos en la llanura de Nínive y explosiones en Babilonia, Al-Suwaira (Wasit) y la zona de Al-Deir (Basora), además de impactos en el norte de Karbala y en la zona de Zab (Kirkuk).
El Comando Central de Estados Unidos adujo que las acciones responden a supuestos ataques dirigidos contra sus tropas e infraestructura energética en la región.
Por su parte, el Ministerio de Guerra del Reino confirmó la operación coordinada bajo el pretexto de represalias por acciones contra sus instalaciones petroleras.
Resistencia iraquí rechaza señalamientos y advierte a Riad
Frente a las acusaciones de Riad, la Resistencia Islámica en Irak negó categóricamente haber atacado territorio saudita, calificando los seudoargumentos del régimen de maniobras para ocultar su incapacidad ante las contundentes operaciones de las fuerzas yemenitas en la Provincia Oriental y Riad.
La agrupación de la resistencia lanzó finalmente una severa advertencia al régimen saudita asegurando que cualquier acción imprudente recibirá una respuesta firme que los hará lamentar sus agresiones.
AlMayadeen