Miles de albaneses vuelven a marchar en Tirana para frenar un complejo turístico de Ivanka Trump y Jared Kushner que amenaza una reserva natural protegida.
Miles de ciudadanos se movilizaron en las calles de Tirana, en Albania para protestar contra el proyecto de un complejo turístico de lujo impulsado por Ivanka Trump, hija del mandatario estadounidense Donald Trump, y su esposo Jared Kushner.
Las manifestaciones, que se han prolongado durante varios meses, derivaron en intensos enfrentamientos con los cuerpos policiales debido al fuerte rechazo social que genera la iniciativa.
Los manifestantes se oponen de forma tajante al megaproyecto hotelero debido al severo impacto ambiental que causará en la Reserva Natural de Vjësa-Narta, un ecosistema costero de alto valor ecológico que sirve de hogar para los flamencos rosados.
Durante las marchas, los colectivos sociales corearon consignas como "Albania no está en venta" y exigieron la dimisión inmediata del primer ministro, Edi Rama, a quien acusan de entregar el patrimonio natural a intereses corporativos.
Ante la creciente presión de las calles, Rama negó que su administración haya aprobado algún plan definitivo para la construcción del complejo.
El jefe de Gobierno afirmó que las autoridades correspondientes aún evalúan las propuestas y cualquier debate definitivo debe esperar a la presentación formal y la revisión técnica del expediente institucional.
Asimismo, rechazó los señalamientos de los manifestantes que lo acusan de favorecer a los inversores internacionales por encima de los intereses soberanos del país.
En su defensa, acusó a presuntas "potencias extranjeras" de instigar y financiar las protestas civiles con el objetivo de desestabilizar políticamente a su Ejecutivo.
Alertas de la Unión Europea ante la reactivación del plan hoteleroAunque el polémico proyecto de la familia Trump se anunció originalmente hace dos años, el conflicto social resurgió con fuerza tras la filtración de fotografías y videos que muestran el inicio de trabajos preparatorios y movimientos de tierra en la zona protegida.
Las imágenes desataron la actual ola de indignación popular al demostrar que los planes avanzan a pesar de la falta de permisos oficiales.
El conflicto comenzó a trascender las fronteras nacionales tras las advertencias de diversos funcionarios de la Unión Europea, quienes señalaron que la destrucción de la reserva protegida viola normativas ecológicas internacionales.
Los portavoces comunitarios advirtieron a Tirana que la ejecución de esta obra turística podría poner en serio peligro las negociaciones para la futura adhesión de Albania al bloque europeo.
AlMayadeen