El líder de Ansar Allah sostuvo que Arabia Saudita rechazó avanzar hacia la paz y buscó empujar a Yemen hacia el colapso en todos los niveles.
El líder de Ansar Allah, Sayyed Abdul‑Malik al‑Houthi, denunció este jueves que el pueblo de Yemen enfrenta desde hace 12 años la agresión y el bloqueo de Arabia Saudita.
"La injusta agresión saudita contra nuestro país y nuestro pueblo se lleva a cabo bajo la supervisión estadounidense", afirmó en un discurso sobre los últimos acontecimientos.Al‑Houthi expresó su gratitud a Dios por las “grandes victorias” concedidas a Yemen frente a la ofensiva, y felicitó al pueblo por estos avances. También pidió éxito y guía divina para los combatientes de las Fuerzas Armadas, respaldados por la movilización general.
Arabia Saudita busca colapso total de Yemen
Añadió que, durante la fase de desescalada, el régimen saudita no mostró una orientación seria hacia la paz y no aceptó establecer una relación basada en el respeto mutuo y los intereses comunes.Según Al‑Houthi, Riad convirtió ese periodo en una oportunidad para intensificar medidas arbitrarias y estructurar nuevas formaciones militares takfiríes.El liderazgo yemenita afirmó que, en lugar de avanzar hacia una solución política, el enemigo saudita buscó empujar al país hacia el colapso en todos los niveles.Reiteró que el enemigo saudita no aceptó una relación basada en el respeto, sino que insistió en imponer humillación y control sobre los asuntos del pueblo yemenita.Conforme a sus palabras, Riad considera que su poder depende de mantener a Yemen en debilidad, esclavitud, opresión, fragmentación y división.
Yemen está en una posición de legítima defensa
Señaló que la reciente escalada comenzó con el bombardeo saudita al aeropuerto de Saná, y sostuvo que Arabia Saudita “inició la agresión en todas las etapas sin ninguna justificación legítima”. Recordó que el pueblo yemenita no abrió el conflicto ni se encuentra en una posición de agresión contra los sauditas.Al‑Houthi reiteró que la ofensiva iniciada en 2015 fue un ataque injustificado contra Yemen y que los agresores mantuvieron esa línea hostil. "Nosotros nos encontramos en una posición de legítima defensa; no fuimos quienes iniciamos la agresión contra los sauditas", reiteró.
Crímenes de Riad responden a una política fija
El líder añadió que, tras 12 años de conflicto, una simple comparación entre las Fuerzas Armadas de Yemen y la agresión saudita permite identificar quién actúa conforme a normas éticas y religiosas.Acusó al agresor de atacar todo en el país sin respetar ninguna santidad, de matar a miles de mujeres y de bombardear ciudades, barrios, mercados y hogares civiles.
"El agresor saudita atacó más de dos mil mezquitas en nuestro país, incluidas mezquitas históricas en zonas del interior y no en los frentes de batalla", expresó.
Denunció la agresión contra un centro de acogida para ciegos en Saná, así como contra cementerios y monumentos arqueológicos."Los crímenes de Arabia Saudita en nuestro país no fueron simples casos aislados, posturas limitadas o sucesos extraños, sino una política fija", añadió.Al‑Houthi sostuvo que Yemen posee las pruebas y los documentos de los crímenes sauditas, los cuales cuentan con el reconocimiento de las Naciones Unidas y de organizaciones internacionales.
El dirigente comentó que resulta categóricamente incapaz de tomar como objetivo La Meca, y el pueblo yemenita no acepta, bajo ninguna circunstancia, agresión alguna contra los lugares santos."La acusación de atacar la sagrada ciudad de La Meca es una flagrante distorsión de la verdad, una burda mentira, una calumnia y una difamación", precisó.
En ese sentido, denunció que el enemigo saudita instrumentaliza todos sus recursos mediáticos y propagandísticos para justificar sus crímenes contra el pueblo yemenita."La agresión mediante propaganda falsa y calumnias terribles y aberrantes es una parte fundamental de la ofensiva saudita contra nuestro pueblo, con el objetivo de distorsionar su imagen", planteó.
Al‑Houthi agregó que Riad busca arrastrar consigo a otros para que sean partícipes de sus crímenes contra el pueblo de Yemen.
"La calumnia del enemigo saudita contra nuestro pueblo sobre un presunto ataque a La Meca es una mentira flagrante, aberrante y sumamente atroz, así como una burda y expuesta difamación", reiteró.
Al‑Houthi subrayó que acusar a Saná de atacar la sagrada ciudad es la mentira del siglo, para intentar compensar el fracaso saudita y sus reveses en el campo de batalla.
"La gran difamación contra nuestro pueblo es una violación de la inviolabilidad y la santidad de La Meca, a través del intento del régimen saudita de instrumentalizar su carácter sagrado", afirmó
Potencias extranjeras respaldan agresión a Yemen
Durante su discurso, el dirigente denunció también el papel de actores extranjeros en la agresión contra Yemen.Precisó que Washignton cuenta con una fuerza conjunta de un contingente de 200 militares expertos que dirigen las operaciones agresivas en Arabia Saudita.Denunció que Riad combate con aviones y bombas que compra a Estados Unidos.
"Quienes dirigen las operaciones del enemigo saudita son expertos estadounidenses, israelíes y británicos"."Al enemigo saudita no le bastó con el papel extranjero en la agresión contra nuestro país y ahora quiere involucrarlos en una guerra directa a nivel internacional", expresó.
Sostuvo que el sentimiento de fracaso del enemigo saudita y el nivel del papel internacional en la participación militar no le bastaron, por lo que se empeña en la calumnia con el fin de incitar.
"Nuestro pueblo considera la difamación como uno de los crímenes más atroces y una de las formas más aberrantes de agresión en su contra, que atenta directamente contra su honor islámico".
Al respecto, planteó que el pueblo yemenita es uno de los más honorables sobre la faz de la tierra respecto a los valores islámicos, las virtudes morales y el compromiso con las normas de la sharia."El enemigo saudita atenta contra el honor islámico, humano, axiológico y moral de nuestro pueblo mediante esta gran difamación y terrible calumnia", dijo.
Defenderemos Palestina y los lugares sagrados
Al‑Houthi aseguró que los responsables de la agresión contra Yemen -presidentes, reyes, príncipes, regímenes, así como personalidades religiosas- cargarán con la deshonra, la maldición y la vergüenza.Denunció que algunos países lloran hipócritamente por los lugares sagrados, mientras son ellos mismos quienes abandonan los santuarios de los musulmanes y desamparan a la nación islámica.Comentó que las condenas basadas en la aceptación inmediata de esta gran difamación sobre La Meca, sin ningún tipo de verificación, constituyen una complicidad en la culpa y un fracaso moral.
"Nosotros, ofrecemos nuestro ser, nuestras almas, nuestras vidas, nuestros bienes y todo lo que poseemos como sacrificio por la sagrada ciudad de La Meca y por los santuarios sagrados del Islam".
Al‑Houthi convocó a todos aquellos que "lloran hipócritamente por los lugares sagrados" a acudir al campo de la acción y de la realidad para defender los santuarios."Existe un enemigo claro en su hostilidad hacia la totalidad de los santuarios islámicos y en sus ataques contra ellos, y es el enemigo sionista", indicó.
Recordó que las creencias sionistas, las declaraciones y los planes son claros respecto a la postura hacia La Meca y la Mezquita de Al-Aqsa.El plan sionista se basa fundamentalmente en amputar La Meca y Medina, y en confiscar toda Palestina y amplias partes de los países árabes.
Sostuvo que Yemen está listo para actuar como una alianza islámica para enfrentar al enemigo sionista, el cual representa un peligro real para nuestros santuarios y, en primer lugar, para La Meca.Cuestionó a los regímenes y gobiernos que emitieron declaraciones y se hicieron eco de la calumnia. Dijo: "¿qué están haciendo por el pueblo palestino y por la Mezquita de Al-Aqsa?"
"Nuestra exigencia es que Arabia Saudita ponga fin a su agresión y levante su bloqueo. Nuestra postura es firme respecto a la causa central de defender a Palestina y los lugares sagrados", añadió.
Al‑Houthi aseguró que el pueblo volverá a salir a las calles como cada viernes en manifestaciones multitudinarias para rechazar la difamación saudita.
AlMayadeen