Muchos de los documentos están ampliamente censurados, y rara vez se menciona al presidente Trump. La Casa Blanca también intentó sacar provecho político de la publicación de fotos de Bill Clinton.
El Departamento de Justicia, apresurado por la presión del Congreso para cumplir una ley firmada por el presidente Donald Trump el mes pasado, publicó el viernes más de 13.000 archivos derivados de las investigaciones sobre Jeffrey Epstein, el financiero y delincuente sexual convicto que murió en la cárcel en 2019 mientras estaba imputado por cargos federales de tráfico sexual de menores.
La publicación de los archivos había sido esperada durante mucho tiempo por quienes creían que el material podría arrojar luz sobre las actividades de Epstein y sus vínculos con hombres prominentes y poderosos. El Departamento de Justicia dijo que se publicarían más documentos en las próximas semanas.
He aquí seis puntos clave sobre lo que divulgó —y lo que no— el primer lote de archivos.
Los documentos no produjeron ninguna revelación importanteLos archivos publicados, que incluían miles de fotografías y documentos de investigación, aportaron poco a la comprensión pública sobre la conducta de Epstein. Tampoco aportaron mucha información adicional sobre las conexiones de Epstein con empresarios y políticos ricos y poderosos que se asociaron con él.
La mayor parte del material procedía de investigaciones sobre Epstein que se remontaban a una investigación inicial abierta por la policía de Palm Beach, Florida, en 2005.
También había archivos de una investigación posterior realizada por fiscales federales de Florida, la cual concluyó en 2008 con un acuerdo de culpabilidad, y de una investigación final realizada por fiscales de Manhattan en 2019 que nunca se resolvió, después de que Epstein muriera en la cárcel mientras el caso seguía su curso, en lo que el forense dictaminó que fue un suicidio.
Muchos de los documentos, que incluían registros telefónicos, bitácoras de viaje y lo que parecían ser expedientes con entrevistas a algunas de las víctimas femeninas de Epstein, estaban en gran medida censurados. Uno de los archivos censurados, de 119 páginas y titulado “Gran Jurado NY”, estaba totalmente tachado.
Los partidarios de derecha de Trump han sido tradicionalmente los más ardientes defensores de la publicación de los archivos Epstein. Desde hace tiempo están convencidos de que los documentos contendrían pruebas de que una camarilla de hombres prominentes —según ellos, en su mayoría demócratas— se había unido a Epstein para abusar de mujeres jóvenes y encubrir sus delitos.
Pero, en gran medida, esos mismos partidarios guardaron silencio cuando salieron a la luz los archivos, quizá en respuesta a la escasez de nueva información incriminatoria.
El viernes, Trump se abstuvo llamativamente de hacer comentarios sobre la publicación del material, a pesar de que el caso lo ha perseguido políticamente.
Cabe preguntarse si quienes han tejido elaboradas teorías conspirativas en torno a Epstein y a la gestión de la investigación por parte del gobierno quedarán satisfechos con lo que publique el Departamento de Justicia.
Ya fuera deliberadamente o por casualidad, muchas de las fotografías incluidas en los archivos eran de uno de los adversarios políticos más destacados de Trump: el expresidente Bill Clinton.Una imagen mostraba a Clinton reclinado en un jacuzzi con una persona cuyo rostro había sido oscurecido. En muchas de las fotos de Clinton, era la única persona cuya identidad podía distinguirse.
Los archivos proporcionaban poco o ningún contexto para las fotos.Las fotos de Clinton se hicieron públicas después de que, el mes pasado, Trump ordenara al Departamento de Justicia que investigara cualquier vínculo entre el expresidente y otros demócratas con Epstein.
La fiscala general Pam Bondi cumplió inmediatamente las instrucciones de Trump y encargó el caso a Jay Clayton, fiscal federal en Manhattan.El viernes, la Casa Blanca intentó sacar provecho político de la publicación de las fotos de Clinton.“Vimos algo”, escribió el viernes Abigail Jackson, portavoz de la Casa Blanca, en una publicación en las redes sociales sobre la imagen de Clinton en el jacuzzi. “Solo que no lo que ustedes querían”.
Por Alan Feuer
Jus